El ministro de Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, ha cargado contra los movimientos que buscan, a su juicio, «politizar» el suministro energético y ha dejado claro que Hungría no renunciará al gas ni al petróleo de Rusia. Además, también ha reivindicado que el Gobierno húngaro de Viktor Orbán hace frente a «importantes presiones externas» que buscan que, por ejemplo, se reduzca la importación energética rusa. Sin embargo, cree que estas decisiones deben tomarse en virtud de análisis prácticos y científicos, «no políticos». Asimismo, también ha dejado claro que Hungría no renunciará a sus lazos con Rusia si no tiene alternativas viables, tanto en términos de cantidad como de precio.