Era algo ya bien sabido por las fuerzas de seguridad europeas, pero de lo que se están haciendo eco diferentes medios de comunicación ante las numerosas evidencias públicas: parte del arsenal armamentístico que están enviando los países de la OTAN a Ucrania en su guerra proxy contra Rusia termina en manos de numerosos grupos criminales. Uno de estos grupos es un clan de narcotraficantes que opera en el Estrecho de Gibraltar y que usó estas armas «del frente ucraniano» para tirotear a la Guardia Civil cuando interceptaron una de sus operaciones. Según recoge el Diario de Cádiz, estas armas llegaron a Ucrania gracias a los intensos controles impuestos por la OTAN como por la UE, pero una vez en suelo ucraniano, se producen los extravíos con rumbo al mercado negro global. Por su parte, El Español asegura que algunos cárteles latinoamericanos viajan directamente a Ucrania para adquirir ese material sobre el terreno y que luego lo envían de vuelta a los países latinoamericanos oculto en contenedores, que después llegan a ciudades europeas.