
Rumanía y Bulgaria serán miembros de pleno derecho del espacio sin fronteras Schengen a partir del próximo 1 de enero, después de que los ministros de Interior de la Unión Europea hayan dado luz verde al acuerdo definitivo que logró levantar el veto de Austria y Países Bajos durante más de una década, pese a que técnicamente Rumanía y Bulgaria cumplían todos los requisitos formales. No obstante, existe actualmente una docena de países, entre ellos Alemania, Francia e Italia, que imponen controles sistemáticos en sus fronteras, lo que en la práctica supone una suspensión de Schengen.